Así me imagino a Miguel Ángel exponiéndole ilusionado su proyecto para la tumba de Julio II al papa...
Y luego, recibiendo el encargo de cubrir el techo de la Sixtina con frescos, teniendo que posponer sus deseos de esculpir...
Luego sería el papa el que se desesperaría ante la tardanza del pintor por acabar su obra... 😬


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